El fundador de CinemaComics señala en su artículo que existe un momento de conexión. Así, para él, lo que hace especial este momento no es solo la portada en sí, sino todo lo que representa. Porque estamos hablando de una de esas conexiones invisibles que han ido construyendo el medio a lo largo de los años, de influencias que se transforman, evolucionan y terminan regresando de formas que nadie espera. El origen, habitat y desarrollo de las tortugas ninja parecen compaginar con la composición y el trazo de Miller. Entonces, ver a Frank Miller dibujando a las Tortugas Ninja no es solo una imagen potente. Es una especie de homenaje silencioso a cómo funcionan los cómics por dentro. Y eso, para cualquier fan del medio, tiene un valor especial.